Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de septiembre de 2020

Respuesta a la exdiputada Malena Contestí: vergüenza me daría defender antes al IBEX que a España.


Malena Contestí en su etapa como diputada nacional por VOX


Hay personas brillantes a las que la iluminación les viene por fases. Cual burda adaptación de Darwin, progresan evolutivamente durante su vida. Mantengo la fe en que este sea el caso de Malena Contestí. Personalmente, las veces que he interactuado con ella siempre he encontrado a una persona correcta y educada, y me consta que brillantemente formada. No obstante, la ideología política no entiende de formación sino de perspectivas.

Empatizo con ella, en la medida en la que comprendo su inclinación política. Sería absurdo que la hija de un expresidente de un club de fútbol de Primera División (como lo es el R.C.D. Mallorca) acabara pidiendo justicia social e impuestos progresivos. Más aún, si su etapa formativa transcurre en las elitistas aulas de Derecho de la universidad privada y jesuita de ESADE. No podemos decir de ella que sea una cateta o inculta, por su brillantez académica pongo la mano en el fuego. No obstante, la pregunta que para todos es obvia y más obvia aún la respuesta es la siguiente: ¿al servicio de quién está puesta esa gran materia prima de lucidez que atesora esta mujer?

Fue Vox quien primero logró captar sus inclinaciones políticas, como era de esperar. Pero resultó Malena ser una mujer de principios y rebelde, y a pesar de salir elegida como diputada nacional por el partido de ultraderecha, pronto arremetió contra ellos. En palabras suyas, exactas y literales, abandonó el partido acusándolo de homófobo, demagogo, extremista, antisistema y proselitista totalitario. Su lucidez le permitió ver el estercolero donde estaba chapoteando.

Sin embargo, su actividad política no amainó. Al contrario, libre de las ataduras de la actividad siempre enclaustrada que se realiza dentro de un partido de este calibre, se desató en los medios. Se convirtió en un arma arrojadiza contra el partido de Abascal por parte de la “derechita cobarde”. Actualmente aparece en diversos medios de comunicación, redes sociales y es una persona activa en la prensa política por su carácter rebelde e incontrolable.

Malena Contestí

Pero esto no significa haya encontrado refugio en la izquierda. De hecho, se le presuponen unas ideas antinacionalistas rozando la negación de la nación española y un credo aparentemente laico o inexistente. Esto chocaba frontalmente con el reaccionarismo conservador de VOX. Se considera así misma como liberal y exhibe orgullosa símbolos “anarcocapitalistas”, como lo es la serpiente. Acerca de la coherencia teórico-práctica del citado anarcocapitalismo no haremos mención en este texto, por mera displicencia personal.

Pues bien, en la mañana de hoy, la exdiputada se expresaba en los siguientes términos en sus redes sociales:  

Gente del PSOE: ¿no sentís profunda vergüenza a estas alturas del partido al que pertenecéis?

- Gestión terrible.
- 52.000 muertos.
- Surf y buceo.
- Comunistas con vosotros.
- Abrazos con Bildu.
- Separatismo.
- Ridículos con Díaz Ayuso.
- Contradicciones continuas.

Ante una breve respuesta negativa por mi parte, Malena procedió, como es habitual en ella con educación y respeto, a cuestionar si no preferiría un PSOE que no hiciera “estas cosas”. Con el mismo respeto con el que ella se ha referido a mí, intentaré responderle en esta publicación y rebatir sus aseveraciones, en cuanto estas se encuentran dentro de mis posibilidades. Iremos por partes:

 

Acerca de la “gestión terrible”.

Es difícil valorar una gestión de una crisis que se expande de forma irregular por el territorio. Solamente nos puede ayudar en ello el método comparativo. Usándolo, podremos ver que si la gestión del PSOE es “terrible” es porque existe otra gestión que es “beneficiosa”. Bien, entiendo que esta gestión que ella propone como beneficiosa existe y como tal, es la que ofrece la alternativa al gobierno: su oposición parlamentaria, es decir, el Partido Popular.

Este Partido Popular es el que gobierna siempre con apoyo de VOX, tanto en Murcia, Andalucía o Madrid, entre otras. Pues bien, si la gestión estuviera en manos de una coalición electoral del PP con VOX, un partido que en pleno apogeo de la pandemia, votaba en contra de mantener el estado de alarma. Quería echar a los españoles a la calle con un virus que mataba a 1.000 personas por días.

Pero VOX no fue el único que ha votado que no al estado de alarma, siendo esta la herramienta jurídica que permitía el control sobre la movilidad de los españoles, garantizando el correcto cumplimiento de la Constitución Española. El Partido Popular ha ido torpedeando el estado de alarma desde el 6 de mayo, donde se desmarcó del gobierno votando abstención a la prórroga de dicha figura constitucional.

Podríamos en última instancia culpar al gobierno de las irregularidades acaecidas en el pago de los ERTE. Pero sería incoherente e ingrato culpar de ello al partido que está prorrogando y asegurando que los trabajadores españoles cobren a pesar de no estar llevando a cabo su normal actividad laboral. Un partido, que además está regulando el teletrabajo para garantizar puestos de trabajo con mayor seguridad sanitaria y menor riesgo de infección, además de condiciones laborales que se amolden a las necesidades y accesibilidad requeridas para su correcta realización.


Pablo Casado, líder del PP y socio de VOX


Más allá de ello, al culpar al gobierno de forma única y exclusiva, demostraríamos una ausencia desmedida del funcionamiento del sistema político español. Haríamos ver que pensamos que es Pedro Sánchez y el gobierno que dirige los encargados de darle al botoncito que envía el salario hacia los trabajadores. Sin embargo, es el SEPE quien coordina estas labores. Nada más lejos de la realidad, cuando el SEPE es un organismo autónomo al gobierno, integrado por numerosos funcionarios de carrera totalmente desligados de la adscripción militante a uno u otro partido, los cuáles son trascendentes al paso de los partidos políticos. Imaginen el número funcionarios existentes en una estructura que coordina las políticas de empleo de un país con más de 45 millones de habitantes, y que además funciona de forma descentralizada por poblaciones, comunidades autónomas e incluso por distritos poblacionales.

El correcto funcionamiento de los pagos por el ERTE no solo han sido responsabilidad de esta administración pública española, separada y separable del gobierno, sino que además tenemos que entender la responsabilidad social de las empresas. Las empresas son las responsables de proporcionar la información adecuada y requerible respecto de los trabajadores a su cargo, un fallo en ésta conlleva a un bucle de errores burocráticos que desencadenan el impago, sobrepago o pago aplazado de estos ERTE. Ante la crítica de la gestión de esta, podemos comprobar como las empresas nunca son nombradas como responsables de esta cadena de movimientos burocráticos que permiten que el ciudadano en ERTE reciba su remuneración. A mi entender, fruto de la ideología de quiénes critican al gobierno: la defensa de la patronal.

 

Acerca de los 52.000 fallecidos

En este caso, me parece deleznable acusar de los desgraciados fallecimientos provocados por el COVID al partido del gobierno, es decir, al PSOE. Pero más allá de la consciente barbaridad que esto supondría, inflar los datos oficiales es otra temeridad estadística sin base más allá que una mera comparación. Basarse en la diferencia entre los fallecidos del año pasado respecto a los de este año sería grosero, pues no tiene en cuenta los problemas derivados del colapso sanitario que ha supuesto esta pandemia. Tampoco los riesgos asociados, que son numerosos. Sería una falacia estadística contar como “muertos provocados por el COVID” a la diferencia entre ambas cifras, pues no habría factor relacional entre ambos. Para ser fiables nos tendremos que sujetar a las cifras oficiales y estas cuentan en 30.000 fallecidos por COVID en toda España.

Sin embargo, en el burdo y sucio juego de achacar los fallecidos al gobierno central, podríamos seguir jugando y encontrar contradicciones sorprendentes que sigan la misma pueril lógica. Por ejemplo, encontrar que en una región gobernada por la derecha como es Madrid, los fallecidos componen casi un tercio de los fallecidos totales en todo el país (9.000 fallecidos en Madrid, aproximadamente). Podríamos achacárselo a una especie de hipercefalia de la capital, sin embargo, una comunidad autónoma con un similar número de habitantes como es Cataluña ha tenido aproximadamente la mitad de fallecidos. Lo cual, nos haría pensar que el estado de la sanidad pública en Madrid ha provocado este incremente de decesos.


Ayuso en una de sus más lamentables facetas



Si nos vamos al control directo que ejercen las comunidades autónomas de la sanidad, tras el fin del estado de alarma desde el 21 de junio, vemos como Ayuso y Almeida tampoco salen beneficiados en cuanto a gestores de la pandemia. Aproximadamente un mes después de que el gobierno cejara en el control absoluto de la sanidad, la Comunidad de Madrid es la peor parada en todas las estadísticas posibles: fallecidos, nuevos contagios, pacientes por camas en la UCI… Lo cual nos demuestra la capacidad gestora que el Partido Popular atesora.

A ello, podemos sumarle diferentes acciones que corroboran la tesis de la paupérrima gestión del PP y lo perjudicial que podría haber sido tenerlos en el gobierno en estos momentos de máxima crisis nacional. Entre estos hechos anteriormente referidos podemos destacar la negativa de Díaz Ayuso a contratar más rastreadores, gastar un millón de euros para contratar un mayor número de profesionales eclesiásticos en los hospitales, incitar a la “Revolución del Barrio Salamanca”, la celebración del cierre de IFEMA o la actual medida de clausurar únicamente los barrios tradicionalmente obreros.

Vista la incapacidad de encontrar una gestión alternativa más eficaz y beneficiosa de la pandemia para España, he de asegurar que no es falaz que la gestión haya sido nefasta o terrible como asegura la exdiputada Contestí. Dicho adjetivo solo sería posible utilizarlo en el caso de la gestión del PP acerca del mismo. Podríamos convenir, como de hecho se ha hecho desde la alta cúpula de dirección del estado, en que ha habido errores de cálculo y aspectos mejorables en determinadas decisiones, pero queda en manifiesto que es imposible de forma técnica advertir en estos términos la gestión del PSOE.


En cuanto al surf y el buceo.

Creo que hace referencia al modo en el que un miembro funcionario del estado invierte su tiempo libre. Casualmente, dada su entrega, actitud y gestión, Fernando Simón es valorado como positivo por el inmenso grueso de la población española. En caso de tener alguna queja al respecto, podría usted dirigirse a Mariano Rajoy, que fue quien le contrató para su actual puesto en 2012.

Fernando Simón durante la pandemia


En cuanto a los comunistas que “tenemos con nosotros”.

Afortunadamente, esos a los que usted llama “comunistas” de forma despectiva han sido quiénes ha abordado esta crisis sanitaria de forma meridianamente eficaz. No podemos decir lo mismo de los anticomunistas con los que usted se siente más a gusto, que están siendo un auténtico desastre gestor. Sin embargo, si el PSOE mantiene una coalición electoral con supuestos “comunistas”, habría que analizar con quien gobierna la derecha. Pues entre sus socios electorales, VOX cuenta con numerosos miembros o exmiembros de Falange, antiguos miembros de listas electorales de partidos neonazis como España2000, nostálgicos franquistas, etc… Lo mejor de la política española, sin lugar a dudas.

Como jurista, le presupongo conocer la confección del ordenamiento jurídico constitucional español. Conociéndolo, sabría que casualmente, la presión que ejercieron esos “comunistas” de los que usted habla durante la Transición fue uno de los factores que propiciaron la llegada de la democracia, luchando contra el antiguo sistema de legalización de partidos de los que se beneficia la actual democracia española. Sin ser su defensor, sin esos que usted tanto detesta, aún seguiríamos anclados en la oligarquía pseudofranquista que intentan imponer desde VOX.


Crítica a los abrazos con Bildu y el separatismo

Este aspecto si que me parece preocupante. No comparto la incorporación del nacionalismo separatista en la tarea del gobierno. Pero ni me parece bien ahora, ni me pareció bien cuando lo hacía el Partido Popular tanto con el Partido Nacionalista Vasco, como con CiU. Ni tampoco cuando los nacionalismos "de segunda clase" se dejaban vender al mejor postor, como cuando Unión del Pueblo Navarro, Coalición Canaria o Foro Asturias acababan siempre apoyando al Partido Popular, por arte de magia (¿o billetes?). 

Cuando los sediciosos no eran tan malos y aún se podía pactar con ellos. 


Sin embargo, he de apuntarle que desde el gobierno se intentó que los partidos constitucionalistas apoyaran un gobierno en minoría del partido más votado, (es decir, el PSOE) con los que los votos de estos partidos separatistas fueran intrascendentes y así dejarlos fuera de las instituciones. Pero la derecha se negó. Y de aquellas aguas, estos lodos. Boicotearon la formación de gobierno, nos indujeron a unas nuevas elecciones, exaltaron a los partidos extremistas en el Congreso… y ahora la derecha culpa al PSOE de que Bildu tenga peso institucional. Mírense sus acciones y dejen esa hipócrita actitud de culpar a los que amamos España y sus instituciones de querer destruirla. Es la derecha la que boicotea España, llegando incluso a poner en juego no solo sus instituciones políticas y económicas, sino su propia salud, jugando con los españoles y lanzándolos a la calle en medio de una pandemia internacional. Bildu no debe estar ahí, coincido con usted. Pero si está ahí, es porque la derecha ha obligado al PSOE a incorporarlo para que en España hubiera gobierno. No sean hipócritas.


Así que le respondo Malena: no siento en absoluto vergüenza de apoyar a este gobierno. Y mucho menos de la gestión que nos ha salvado a millones de españoles de la ruina y la muerte a la que hubiéramos estado amarrados sin las prestaciones y servicios públicos que se nos han otorgado. Sin la sanidad pública, aquella que la derecha quiere abolir. Sin las prestaciones sociales, aquellas que la derecha quiere disminuir en el mejor de los casos. Sin el estado social y de derecho que la Constitución asegura y que la ultraderecha quiere derrocar con la connivencia del Partido Popular. No puedo ni quiero hacer más que prevalecer mi condición de español, que no tiene otra forma de manifestarse que como socialdemócrata. Pues aquel que hiere al estado español, en ninguna de sus acepciones puede llamarse patriota, como sí osan hipócritamente llamarse las derechas de España. 

Por supuesto que entiendo el descontento de ese capital financiero que usted defiende respecto al gobierno de España. Nunca serán paralelos el interés de a quiénes usted defiende y el del gobierno que ahora tenemos, pues este defiende el interés general del país, en contraposición con el de las minoría explotadora de la que usted se convierte en fiel escudero ideológico. 

A pesar de ello, la invito, como invito a todo el que se queje de mala gestión, de proponer medidas concretas y a cesar en el continuo goteo de críticas a posteriori. Es muy fácil y obviamente inútil recrearnos en aquellas acciones mejorables de hace tres meses. Es más complicado y consecuentemente constructivo proponer mejoras en los planos de acción que se están llevando a cabo. Es de amante del país y de sus ciudadanos querer que el funcionamiento político vaya a mejor. Y por lo tanto, por contradicción encontramos que es de los enemigos de la patria aquel comportamiento que conlleve a socavar su país y congraciarse con el mal nacional. Hay mucho de esto último en la derecha española, por muy alternativa, rebelde y moderna que se vista. El enemigo de España ya ha dejado de invocar a Dios, ahora invoca al IBEX35.



viernes, 26 de junio de 2020

Una España por reconstruir, una Europa por remodelar. Entrevista a Nieves Hernández.


Tras el azote del tiempo, nada queda de aquello que dicen las personas, pues como dice el refrán: "las palabras se las lleva el viento". Sin embargo, aquel que guste del folclore podrá comprobar que hay determinadas historias que sobreviven al tiempo: los mitos y las leyendas.

Jasón en el barco Argo contra las arpías.

Hablando de mitos: sus estudiosos aseguran que la complejidad del cerebro se vuelve simple ante ellos. A pesar de modificarse para adaptarse a los diferentes tiempos, en su estructura profunda hay una serie similitudes en casi todas las culturas humanas. Por ejemplo, el mito del héroe nos marca cómo ha de actuar el que quiera convertirse en uno, inspirando a miles de audaces jóvenes ávidos de vivir hazañas. En esas idénticas fuentes de inspiración, puede encontrarse la razón por la que los más sabios rumorean aquello de que “la historia siempre se repite”…

Esta vez, el mito del héroe viajero es el que nos incumbe. Este mito habla de la necesidad del héroe de abandonar su cotidianidad para volver metamorfoseado y luchar contra el mal: es el Jesús de Nazareth que se evade al Desierto, es Odiseo con sus veinte años de viaje a Ítaca, es el Hércules que tiene que realizar aquellos doce trabajos para expiar su pecado, es el Éxodo judío por el desierto, o el Cid que sufre el destierro para luego volver. A esta coincidencia sus estudiosos llaman el “monomito”.

Puede ser, que en el rincón ibérico de Europa estemos creando nuestro propio héroe mitológico, pues en esta contemporánea España tenemos quien encarna este monomito: Pedro Sánchez. A quien le pudiera parecer de interés, adjunto un artículo que escribí hace un año, donde preguntaba:  ¿Llegará Pedro Sánchez a Ítaca? Hoy respondo: llegó, y con él, también llegaron los “argonautas” que confiaron en él. Uno de ellos es la que nos interesa en el día de hoy: Nieves Hernández.

Nieves Hernández, senadora del PSOE por Sevilla.

Esta senadora del PSOE fue apodada en una de las entrevistas realizadas como el "alter-ego de Susana Díaz", pues a pesar de las similitudes entre ambas, sus divergentes trayectorias políticas las han confrontado personalmente. Ambas son socialistas, licenciadas en derecho, sevillanas y con experiencia en el Consistorio sevillano. Sin embargo, Susana Díaz abogó por enrolarse en el “apparatchik” socialista junto a esta versión decadente que Felipe González está mostrando en su senectud. Nieves Hernández, por el contrario, decidió embarcarse junto a aquel grupo de "argonautas" que soñaban con reconquistar España de las manos del neoliberalismo. Para hacerlo, tuvo que enfrentarse a su némesis particular: Susana Díaz. Pero ni Susana ni la gestora del PSOE pudieron frenar el torbellino que suponía Jasón y sus argonautas.


Lograron la victoria sobre Susana Díaz y el añejo aparato socialista, y tras renovar aquel partido en proceso de ‘pasok-ización’, dieron la puntilla final al periodo de austeridad, recortes y neoliberalismo de Rajoy, derrotando también de paso, al pupilo de Aznar, un tal Pablo Casado, que por cierto, demostró no estar a la altura de su predecesor, perdiendo cinco elecciones consecutivas en tan breve lapso de tiempo.


 
EL PATRIOTISMO EN LA IZQUIERDA ESPAÑOLA


Con nuestra “argonauta” nos citamos para conversar acerca del papel que tendrá aquel “contubernio” de soñadores, pues no sólo han renovado el PSOE, sino que están en proceso de reconstruir nuestra amada España. Una España que parecía resquebrajarse, pero que el PSOE está consiguiendo no sólo revitalizar y cohesionar, sino también colocar  a la cabeza de Europa. Esta favorecedora política diplomática parece no contentar a la derecha, la cual lejos de contribuir en esta crisis sanitaria, se dedicado a enarbolar la bandera constitucional contra el gobierno en las calles. Pero Nieves Hernández nos recuerda: “el consenso constitucional, tan alabado por la derecha, se produjo a su pesar, pues la España constitucional no se la debemos a los que ahora enarbolan su bandera, sino a aquéllos a los que la derecha más ataca. Alianza Popular, de donde surgió el PP, se abstuvo o llegó a votar en contra de nuestra Carta Magna”. Qué ilustrativo que la derecha se manifestara en contra de la propia Constitución, cuyo artículo 116 recoge la implantación del “estado de alarma”… constitucionalistas de toda la vida.

Lo que no cabe duda, es que esos “constitucionalistas” que se embadurnan en patrioterismo barato rojigualdo están utilizando los símbolos patrios para su particular lucha contra el gobierno. Quizás con el consentimiento de una izquierda que nunca llegó a identificarse con unos colores que usó el franquismo.

¿Cree que es un proceso reversible?

-Si existen las banderas es justamente para simbolizar una identidad común, para unir. La bandera constitucional llegó tras una guerra, una dictadura y simboliza esa unidad de todos los españoles y españolas, ganada a base de diálogo, después de mucho dolor. Ha costado mucho, para que vengan algunos a pervertirla. La apropiación de nuestros símbolos comunes para enfrentar a unos con otros tiene el resultado no deseado de que se produzca un rechazo en parte del pueblo. Su uso para algo diferente a unir, es corromperla. Será reversible en la medida en que a los que la corrompen no encuentren respaldo social. Como dijo hace unos días el Presidente: “la bandera española es el trozo de tela tejida con los hilos de los 47 millones de españoles”.

¿Existe ese sentimiento de patriotismo en el PSOE?

-Muchas veces me he planteado por qué no decimos “matria” en vez de “patria”. Se dice la “madre tierra”, incluso en Sudamérica se habla de la “madre patria”. Hay tradición. No es un término inventado, sino que lo usó nuestra universal María Zambrano. Patria tiene el mismo origen que patriarcado, que “páter”… Cuántos crímenes se han cometido aludiendo a la patria…

Un análisis de esto daría para mucho, pero, en relación con la pregunta: hay un sentimiento de patriotismo que nos impele a luchar por nuestro pueblo, y por lo que es nuestro. En mi opinión, para eso son imprescindibles dos cosas: la primera, que haya un elemento de comunidad no excluyente. La segunda, que haya un contenido de “lo nuestro”.  Que haya algo que defender.

Me enervan los autodenominados patriotas que con una mano ondean la bandera y con la otra venden a precio de saldo las viviendas de nuestras familias a fondos buitres americanos, o se llevan el dinero hurtado a nuestras arcas públicas a paraísos fiscales, o se llevaban la producción de sus fábricas a China, dejando a trabajadores españoles en el desempleo. Para mí, esos no son patriotas. Aquéllos que a lomos de la globalización externalizaron todo lo que pudieron, los veremos plantear sin rubor la nacionalización de empresas para salvarlas. Esta crisis está dando la razón a la socialdemocracia, pero no lo van a reconocer.




EUROPA, ESPAÑA, ¿NACIONES PLURINACIONALES?


Desde la izquierda, parece que se intenta escapar del término nación. Es el término maldito, las vacuidades que encierra su uso hizo que la constitución republicana española de 1931 omitiera el término en todo el texto constitucional. No fue el caso de la constitución vigente, que mantiene cierto equilibrio artificial al denominar España como “nación de naciones”, con la pirueta terminológica que ello implica.

¿Sigue siendo útil aquella fórmula territorial?

-La alocución “nación de naciones” o la plurinacionalidad que el PSOE ha planteado como fundamento de la nación española, entiendo que no sólo no contradice nuestra Constitución, sino que es la interpretación lógica a la práctica homogeneidad de competencias que con el transcurso de los años hemos logrado en nuestro Estado de las Autonomías. Muchos hablan de federalismo imperfecto. La diversidad de nuestros pueblos desde una perspectiva positiva, no desde la del agravio o la recurrente tensión disgregadora.

¿Lograremos exportar a Europa nuestra “nación de naciones”?

-Estamos en un momento de redefinición de Europa. La buena noticia es que parece que se ha impuesto la visión de que es ahora o nunca. La pandemia, una situación extrema como ésta, tiene dos vertientes. La primera, la de la dificultad que surge de los hechos, pero la segunda es la más interesante. Pocos hechos históricos tienen una capacidad tan transformadora de la realidad: ocurre con las guerras, las catástrofes…

Es por tanto una ventana de oportunidad de Europa para reivindicar su lugar en el mundo, para salir reforzada y para no volver a cometer los errores que se cometieron en la crisis económica del 2008. Los últimos acontecimientos son muy esperanzadores, la respuesta común de la UE en todos los frentes está siendo muy importante, desembocando en el Plan Europeo de Recuperación NEXT GENERATION EU de 2,4 billones de euros. Me pregunto cómo habría sido esta respuesta, de haber seguido siendo miembro el Reino Unido. Su presencia en la UE probablemente en estos momentos habría sido un importante freno.


Borrell, Alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Políticas de Seguridad.


EL PAPEL DE ESPAÑA EN LA UNIÓN EUROPEA


En un momento tan delicado para nuestro país, hablar de Europa es inevitable. La reconstrucción irremisiblemente pasa por la cooperación de la Unión Europea. Italia también ha sido azotada por esta crisis sanitaria, y el Espacio Schengen está en juego por la difusión del COVID-19. Este Espacio Schengen es el principal vehículo que pone a nuestro país anualmente entre los destinos preferidos de millones de turistas europeos y a ellos en la cabeza del sector turístico. A su vez, la inmigración irregular cuyos pasos fronterizos giran en torno a Italia y España puede suponer un problema sanitario para toda la Unión Europea, pues sin suficientes fondos destinados al programa FRONTEX, difícilmente se podrá atajar este reto migratorio.

En definitiva, parece ser que los intereses geopolíticos vertebran la guía de actuación de la Unión Europea, que a pesar de su unión política, se fragmenta en grupos de intereses, como el Grupo de Visegrado.

¿Debe España patrocinar un "Grupo Mediterráneo" dentro de la UE?

-Han sido dos países del sur de Europa los primeros epicentros de la pandemia fuera de China. Al comienzo de la crisis, fue Portugal quien nos apoyó para que plantear posiciones en los órganos europeos que finalmente han sido respaldadas. Empezamos hablando de un Plan Marshall europeo con coronabonos. Posteriormente, tras obtener el respaldo de la mayoría de  los grupos en el Parlamento Europeo, hemos concretado el Plan Europeo de Recuperación Next Generation EU. Con este plan, vamos a impulsar la transformación de nuestra Unión para avanzar en la lucha contra el cambio climático, más justa socialmente, más solidaria, apostando por una mayor digitalización, apostando por la investigación, la innovación, un espacio seguro, que luche contra el terrorismo, la desinformación y el crimen organizado. Merece la pena participar en un proyecto tan ambicioso

Ningún estado o conjunto de estados tiene esta agenda. De hecho, ahora en el llamado grupo de Visegrado están muy preocupados porque habrá un porcentaje importante de fondos que vendrán a España o Italia (los países más castigados por la COVID-19). Al final no se trata de euroescepticismo, sino de una alianza para obtener mayor poder en el seno de la Unión.

La alianza entre los países del sur de la UE es inevitable, por razones históricas, geográficas y culturales. Además, siendo frontera sur de Europa, somos los principales receptores de inmigrantes. Pero hay otros hechos que nos unen,  como desgraciadamente el desdén con el que nos denominaron PIGS en la anterior crisis, o haber sido los más castigados en la pandemia.


¿Son estos intereses contrapuestos la causa de que no exista aún un proyecto de diplomacia conjunta en la Unión Europea?

-Nuestra postura es más Europa, una Europa más fuerte que pueda proteger mejor a sus ciudadanos. En todos los ámbitos. Ante la deriva estadounidense bajo la administración Trump, creo que es más necesario que nunca disponer de una autonomía estratégica en la dimensión de la defensa y la seguridad en Europa.

No descartamos, a largo plazo, que esto desembocara en el desarrollo de una Unión Europea de la Defensa o en un ejército europeo, aunque para los socialistas, las prioridades ahora son otras: una Europa más social, abordando decididamente los retos de la Agenda 20-30.

En el ámbito de la política exterior, hechos son amores. Con Josep Borrell siendo el Alto Representante para Asuntos Exteriores ponemos de manifiesto nuestra apuesta por una política exterior y de seguridad conjuntas. No hay duda de que el papel de España será más relevante: es el segundo país más grande de la Unión, la cuarta economía, muy cerca de Italia, lo que nos permite hablar de tú a tú con Francia o con Alemania. Debemos estar en el puente de mando.

En el mapa del mundo que se está configurando, en la nueva guerra fría con el telón de acero en el pacífico, sólo una Europa fuerte puede ejercer de contrapeso, de mediador, de actor internacional imprescindible. Los estados nación europeos son demasiado pequeños para desempeñar por sí solos un rol relevante.


¡Sí a la Superliga Europea! Una justificación desde la Sociología.

La sociología española debe posicionarse indefectiblemente en la constitución de una Superliga Europea de fútbol. Esta sentencia viene al hi...